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Study & Beyond

La bici no es una afición, es el transporte

En Dinamarca la bici no va por el carril de los deportistas: va por el de todo el mundo. Cómo cambia tu día a día y, sobre todo, cómo cambia tu presupuesto.

Alguien pedalea por una calle danesa de edificios de ladrillo

Cuando alguien te dice que en Dinamarca «se va mucho en bici», te imaginas gente con maillot. No es eso.

Aquí la bici es lo que en otros sitios es el metro: la forma normal de ir a clase, al trabajo, a cenar o a por la compra. Con traje, con vestido, con el portátil en la cesta y con un niño detrás.

Qué cambia en tu día a día

Lo primero es el tiempo. En una ciudad danesa de tamaño medio, casi todo queda a quince o veinte minutos pedaleando. No esperas un autobús, no miras horarios y no dependes de que la línea pase cada cuánto.

Lo segundo es la infraestructura, que es la razón por la que funciona. Los carriles bici son carriles de verdad: anchos, separados del coche, con sus propios semáforos y con prioridad en muchos cruces. No estás peleando el espacio con nadie.

Y lo tercero es cultural. Nadie te va a mirar raro por llegar a una clase o a una cena en bici, porque es exactamente lo que ha hecho todo el mundo.

Y qué cambia en tu presupuesto

Esta es la parte concreta.

El transporte público danés funciona bien, pero es caro, y un abono mensual es una partida fija que se repite todos los meses del curso. La bici la pagas una vez.

Una bici de segunda mano decente es una compra de un solo pago, y de las mejores que vas a hacer en tu primer mes. El mercado de segunda mano es enorme, entre grupos de estudiantes, tiendas de reparación y mercadillos. En algunas ciudades también hay sistemas de alquiler por meses que salen a cuenta si no quieres comprar.

Súmale que te ahorras el gimnasio sin proponértelo.

Dos consejos prácticos que valen dinero: compra un buen candado —el gasto merece la pena— y registra el número de cuadro. Y revisa qué luces son obligatorias, porque circular sin ellas se multa y en invierno anochece pronto.

¿Y el invierno?

Sí, también en invierno.

En muchas ciudades danesas los carriles bici se limpian de nieve antes que las calzadas de coches, porque hay más gente moviéndose en bici que en coche. La gente sigue pedaleando en enero con total normalidad.

No es cuestión de ser duro, es cuestión de ropa: guantes, algo impermeable y luces. Los primeros días de viento te parecerá una locura. Al mes ni te acuerdas.

Por qué te lo contamos

Porque cuando alguien nos pregunta cuánto cuesta vivir en Dinamarca, la respuesta depende mucho más de decisiones como esta que de una cifra media sacada de internet. Dos estudiantes en la misma ciudad pueden tener presupuestos muy distintos según dónde vivan y cómo se muevan.

Es justo el tipo de cosa que calculamos contigo en la primera sesión, con tu caso y tu ciudad, en vez de darte un número genérico.

Primera sesión

¿Quieres saber qué opciones tienes en Dinamarca?

La primera sesión es gratuita. Revisamos tu situación, qué grados pueden encajar y cómo sería el proceso en tu caso.

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