¿Por qué los daneses son los más felices del mundo?
Más allá del hygge: confianza, asociaciones, equilibrio entre trabajo y vida y algunas costumbres que se entienden mejor cuando vives aquí.
Dinamarca lleva veinte años en los tres primeros puestos de los rankings mundiales de felicidad. Un país pequeño, frío y con seis millones de habitantes.
Llevamos años en Dinamarca y te contamos qué hay detrás, que es bastante más interesante que las velitas y las mantas.
Janteloven, la regla que nadie ha escrito
Si hay una cosa que explica Dinamarca, es esta.
El janteloven, la ley de Jante, viene de una novela de los años treinta y se resume en una idea: no te creas mejor que los demás. Suena raro dicho así, pero mira lo que produce.
Aquí nadie presume. El director de una empresa grande va al trabajo en bici, lleva un jersey normal y come en la misma mesa que su equipo. Los niños ricos y los que no lo son van al mismo colegio público. No se pregunta a qué se dedican tus padres ni cuánto ganan.
Para ti, siendo estudiante recién llegado, esto se traduce en algo muy concreto: nadie te va a medir por tu ropa, por tu apellido ni por el dinero de tu familia. Empiezas en el mismo sitio que el resto.
Se fían de ti
En Dinamarca la gente deja la bici sin candado. Los carritos con bebés dormidos se quedan en la puerta del café mientras los padres están dentro. En muchos exámenes no hay nadie vigilando.
Al principio te parece increíble. Después te acostumbras y descubres que vivir sin estar en guardia todo el rato es muy agradable.
En el trabajo lo llaman frihed under ansvar, libertad con responsabilidad: te dicen qué hay que conseguir y confían en que sabrás organizarte. Nadie mira si has fichado.
El día se acaba a una hora
A las cuatro de la tarde las oficinas se vacían. La gente sale a recoger a los niños, a entrenar, a quedar con alguien.
No es que trabajen poco: la productividad danesa está entre las más altas de Europa. Es que aquí se considera que hacer bien tu trabajo y pasar muchas horas sentado no son la misma cosa.
Tú vas a notarlo desde la primera semana. Tienes tiempo. Tiempo para tus horas de trabajo, para el gimnasio, para viajar un fin de semana, para tener vida.
Hygge
Es la palabra danesa que todo el mundo ha oído y casi nadie sabe explicar.
No son velas ni mantas, aunque salgan en las fotos. Es la costumbre de crear ratos buenos con gente a la que quieres, sin prisa y sin motivo especial. Una cena en casa de alguien un martes. Un café largo con un amigo. Un plan pequeño y tranquilo.
En un país donde en diciembre anochece a las cuatro, esto no es una moda de revista. Es cómo se pasa el invierno, y funciona.
Las asociaciones, y cómo vas a hacer amigos
Dinamarca tiene una cultura de asociaciones brutal. Clubes de deporte, de remo, de canto, de escalada, de cerámica, de lo que se te ocurra. Son baratos, están en todos los barrios y la mitad del país pertenece a alguno.
Es la forma más fácil de conocer gente cuando acabas de llegar. Te apuntas a algo, vas los martes, y en un mes tienes un grupo.
Y en la universidad tienes los fredagsbar, los bares de los viernes que organizan los propios estudiantes en la facultad. Cerveza barata, música y todo el mundo mezclado.
La bici, el mar y el bosque
En Aarhus o en Copenhague vas a todas partes en bici, y no porque seas ecologista. Es que es lo más rápido y hay carril propio en todas las calles.
Y todo está cerca del agua. En verano la ciudad entera se baña en el puerto. Hay bosque a veinte minutos en bici desde el centro de casi cualquier ciudad danesa.
Vas a pasar mucho más tiempo al aire libre de lo que crees.
Todo el mundo habla inglés
De verdad todo el mundo. El del súper, la señora del autobús, el médico. El danés lo irás cogiendo poco a poco y con calma, porque nadie te va a poner en un aprieto por no saberlo.
Se puede empezar de cero a cualquier edad
Aquí es normal cambiar de carrera, tomarte un año para pensar o volver a estudiar a los treinta. No se ve como perder el tiempo, se ve como saber lo que quieres.
Eso quita muchísima presión de encima cuando tienes dieciocho años y sientes que estás decidiendo el resto de tu vida en una tarde.
Si quieres ver cómo es el día a día de una carrera aquí, te lo contamos en learning by doing.